04-03-2009 - La Pampa >>Medio Ambiente
Participación ciudadana para el cuidado del arbolado urbano
Los árboles de vereda en las ciudades no sólo dan sombra y decoran el frente de las casas, sino que combaten la contaminación sonora, las altas temperaturas, y hasta inciden en el uso de refrigeración en casas y automóviles. La Asociación Alihuen intenta concientizar, a través de la participación ciudadana, sobre la importancia de la forestación urbana.
Buenos Aires, 4 mar (Infocívica).- La contaminación sonora, el calor, el uso de aire acondicionado de los automóviles, las partículas tóxicas, la necesidad de oxígeno… La lista de efectos que evitan los árboles urbanos podría continuar. Es que ellos, junto a los espacios verdes, otorgan infinidad de beneficios a las ciudades, a pesar de que la gente no lo sepa y las autoridades no se preocupen por ello. Por eso, una ONG de La Pampa está desarrollando un proyecto para concientizar sobre la importancia de los árboles en las veredas y de los espacios verdes.
Se trata de una iniciativa de la Asociación Alihuen, llamada “Proyecto Verde”, que comenzó hace cuatro años y ahora está fomentando la participación de los vecinos. La convocatoria combina el cuidado ambiental con la acción ciudadana a través de la fotografía. “La idea es hacer un relevamiento fotográfico sobre la situación del arbolado urbano y de los espacios verdes. Con ese material vamos a confeccionar un mapa ilustrado para acompañar un informe que estamos desarrollando en base a este relevamiento y a una encuesta que realizamos el año pasado sobre el tema en la ciudad de Santa Rosa”, cuenta a Infocívica Leandro Altolaguirre, presidente de Alihuen.
La consulta, realizada en la primavera del año pasado, busca hacer un diagnóstico del estado de la forestación urbana en la capital de La Pampa, con la finalidad de conocer “las necesidades de intervención, tanto desde el ámbito oficial como el privado, a fin de aumentar la calidad de vida de los residentes”, indica el informe. La investigación reveló, entre otros temas, que, si bien hay suficientes espacios verdes en la ciudad, su cuidado no es bueno. En efecto, el 76 % de los consultados consideró que su mantenimiento es malo o regular, y el 82% opinó que esto afecta a la salud.
“Tanto el arbolado de las veredas como los espacios verdes ayudan a la calidad de vida de las personas que viven en la ciudad, cada uno con sus funciones específicas”, señala Altolaguirre. Y explica: “El arbolado tiene funciones ambientales: ayuda en la producción de oxígeno, sus hojas son aspiradoras de partículas tóxicas; una buena arbolación, además, ayuda a disminuir los ruidos, con lo cual combate la contaminación sonora; también ayuda a la disminuir la temperatura, y eso indirectamente genera que haya menos gasto de energía para refrigerar las casas. Lo mismo pasa con los vehículos: cuando no hay sombras, se calientan menos y se usa menos el aire acondicionado, que a su vez genera menos consumo de combustible”.
Respecto a los espacios verdes, Altolaguirre destaca que, además de su función ambiental, también cumplen son un lugar de sociabilización y esparcimiento. “El espacio verde ayuda a la distracción de la gente, la saca del estrés, le permite sociabilizar con sus vecinos”.
Entre las conclusiones del informe, se destaca, además, que el arbolado urbano y los espacios verdes de la ciudad están en “estado de degradación”. “Esto se da por la desidia del gobierno municipal y por el accionar de los vecinos, que, por desconocimiento, vandalismo o desinterés, han deteriorado las propiedades beneficiosas y han potenciado los posibles problemas de los mismos”, señala la investigación.
De ahí la necesidad que encontró esta ONG de realizar un plan concreto para fomentar el mantenimiento de la forestación urbana. “La idea de realizar un diagnóstico a través de la participación de la gente fue, precisamente, para concientizar a la población acerca de cómo influye en su calidad de vida. Y, desde allí, aportar a la intervención del municipio en su responsabilidad del mantenimiento”, destaca Altolaguirre. Por ello es que, con el informe y el relevamiento fotográfico, la ONG tiene previsto realizar una suerte de audiencia pública, con la participación de autoridades y vecinos, para discutir acerca de cómo intervenir en el mantenimiento de la forestación urbana.
“La degradación de los árboles de veredas, que muchas veces son podados en forma indiscriminada y hasta extraídos a pesar de que está prohibido, es parte de un problema cultural, que estamos buscando revertir. Hay mucho desconocimiento al respecto. Por eso la necesidad de conocer qué piensan los vecinos, para desde allí poder mostrarles los errores que cometemos con nuestros árboles y espacios verdes y cómo ello incide en nuestra calidad de vida”, agrega Altolaguirre.
Fecha: 04-03-2009
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